martes, 29 de marzo de 2011

En mi mundo de llamas, de tormentos y esperanzas, es en el donde quiero cobijarte. 
Es mi piel rasgada y suave la que añora sentirte.
Es mi boca, temblorosa y sedienta la que quiere recorrerte. 
Son mis ojos, los que desean contemplarte, es mi estúpido corazón, el que muere por amarte.


Es tu mundo inexplicable, al que quiero pertenecer. 
Es tu suave piel, es la que pretendo locamente sentirla,
Es tu cuerpo, del cual quiero ser su dueña.
Es en tu mirada infinita, donde quiero perderme..

El sueño



Ayer en un sueño inexplicable, te volví a ver.
En mis ojos tristes te contemplé.
Con mis manos temblorosas, te quise tocar.
Solo palabras cortas y suspiros largos, solo eso pudiste escuchar. 
Quise rogarte un beso, pero no compartías ese deseo.
Traté, para que siquiera me mirarás, lloré con ansias por tenerte a mi lado.
Conservé mis infinitas ganas de querer sentirte, me contenté con tan solo mirarte. 
Quise provocar a mi enojo, pero me callé.
Me busqué dentro tuyo, pero no me encontré.
Quise olvidarte, no pude y me frustré. 
Te sonreí, tal vez, ni si quiera eso tuviste en cuenta. 
Cuando te propusiste a enamorarme, yo ya había despertado. 
Pasaría la vida soñando; con tus besos,
tus fulgurantes sonrisas.
Tus tersas caricias, inigualables frase, mirada infinita.
Pensamientos profundos, salido de tu mente.
Dulzura máxima, encarnada en tu alma.


Ojos oscuros, culpables de mi insomnio.
Cuerpo impecable, cómplice de mi lujuria. 
Suaves suspiros, que me transportarían a otro mundo...
al mundo donde rige tu boca tentadora.