domingo, 5 de febrero de 2012

En el pesar de mi existencia, se recubren de polvo los recuerdos.
Las mismos agonías agonizan y el embrujo de la soledad que tortura.
Lloro sobre el féretro mustio de mi esperanza, mientras tu  olvido infame me carcome.el alma.
Para borrar tus recuerdos el olvido es reacio.

Maldigo tu fantasma, con el cual me desvivo en la lucha.
Quiero huir del ensueño de tus labios, de la ternura que despierta tus manos,
del sortilegio de tu sonrisa.

Quiero perderme de la realidad,  aplacar la lucha que sostengo.
Encontrar la cadena que me une tu recuerdo, fundir el eslabón que me une a ti.
Dejar de amarte.
Salvarme de la distancia que nos separa y del abismo fatal que nos divide.

lunes, 4 de abril de 2011

En la Soledad..

Con mis ojos oscuros, en la sombra del espejo, busco la divina luz de tu sonrisa.

En estas pequeñas manos, todavía aun yace la tersura de tu piel, el viejo recuerdo; recuerdo que no se extingue.

Hoy la soledad fiel compañera.
Hoy mi alcoba, triste testigo de mis suspiros..
Hoy mis sabanas cubren viejos y nuevos deseos..
hoy volver a tenerte en mis brazos, es mi deseo más anhelado.

martes, 29 de marzo de 2011

En mi mundo de llamas, de tormentos y esperanzas, es en el donde quiero cobijarte. 
Es mi piel rasgada y suave la que añora sentirte.
Es mi boca, temblorosa y sedienta la que quiere recorrerte. 
Son mis ojos, los que desean contemplarte, es mi estúpido corazón, el que muere por amarte.


Es tu mundo inexplicable, al que quiero pertenecer. 
Es tu suave piel, es la que pretendo locamente sentirla,
Es tu cuerpo, del cual quiero ser su dueña.
Es en tu mirada infinita, donde quiero perderme..

El sueño



Ayer en un sueño inexplicable, te volví a ver.
En mis ojos tristes te contemplé.
Con mis manos temblorosas, te quise tocar.
Solo palabras cortas y suspiros largos, solo eso pudiste escuchar. 
Quise rogarte un beso, pero no compartías ese deseo.
Traté, para que siquiera me mirarás, lloré con ansias por tenerte a mi lado.
Conservé mis infinitas ganas de querer sentirte, me contenté con tan solo mirarte. 
Quise provocar a mi enojo, pero me callé.
Me busqué dentro tuyo, pero no me encontré.
Quise olvidarte, no pude y me frustré. 
Te sonreí, tal vez, ni si quiera eso tuviste en cuenta. 
Cuando te propusiste a enamorarme, yo ya había despertado. 
Pasaría la vida soñando; con tus besos,
tus fulgurantes sonrisas.
Tus tersas caricias, inigualables frase, mirada infinita.
Pensamientos profundos, salido de tu mente.
Dulzura máxima, encarnada en tu alma.


Ojos oscuros, culpables de mi insomnio.
Cuerpo impecable, cómplice de mi lujuria. 
Suaves suspiros, que me transportarían a otro mundo...
al mundo donde rige tu boca tentadora.